En vez de tratar de resumirlo, cito al vicepresidente David Drummond:
We have decided we are no longer willing to continue censoring our results on Google.cn, and so over the next few weeks we will be discussing with the Chinese government the basis on which we could operate an unfiltered search engine within the law, if at all. We recognize that this may well mean having to shut down Google.cn, and potentially our offices in China.
Y en vez de tratar de explicarlo, lo traduzco:
Hemos decidido que no estamos dispuestos a continuar censurando los resultados en Google.cn, por lo tanto durante las próximas semanas estaremos discutiendo con el gobierno chino las bases sobre las cuales podríamos operar un motor de búsquedas sin filtro dentro del marco legal, si es que. Reconocemos que esto bien puede significar tener que cerrar Google.cn, y potencialmente nuestras oficinas en China.
No, no es primero de abril ni nada por el estilo. Excelente si no se trata de un bluff. Potente aunque lo fuera. Veremos hasta dónde llega esto.
La reflexión inevitable es que vivo en un país -ahora miembro de la OCDE- que a pesar de un historial sensible a los derechos humanos, no le para los carros a China, y -por ejemplo- no ha reconocido al Dalai Lama como jefe de estado, como si lo hizo con Zelaya.
Paulo Saavedra ha testimoneado, desde su experticia en el ámbito web, los problemas que tuvo tanto de seguridad como de publicidad engañosa al tratar de comprar entradas para ir al concierto de Madonna en Chile, via web con Ticketmaster.
El experto cuenta que "no funcionaba en firefox, tampoco guardaba sesiones, me pidió ingresar claves y luego las olvidaba, no me mandaba el codigo de reserva, ni correo de confirmacion de nada, aún cuando acepte que me cargaran a la tarjeta de crédito".
Los detalles en el sitio de Paulo, quién además se ha dado el trabajo de ingresar el caso en el Servicio Nacional del Consumidor, con el folio 000000002002880.
Sin entrar a calificar el tema del precio -al parecer el más alto de toda la gira-, me parece que efectivamente estamos "mostrando la hilacha" como dice Paulo.
Update: @luisramirez nos cuenta que el sitio de Ticketmaster ahora muestra un candado. Presumiblemente han activado SSL. Paulo ha agregado una nueva entrada en su blog.
¿Cómo? Muy simple. Existe tecnología, conocida como redes "mesh", donde cada nodo es a la vez un ruteador, y le da conectividad a los otros nodos.
Por estos días, la 'net se estructura como árboles, grupos de computadores (ejemplo, la red de una oficina), se conectan a un ruteador (en inglés router) el cual provee conectividad al resto de la Internet, mediante un enlace privado. Similarmente, la Internet móvil consiste en terminales portátiles que se conectan a antenas que proveen conectvidad. En este modelo, los enlaces que dan lugar a la conectividad son provistos por empresas especializadas, y se paga por usarlas.
En cambio en una red mesh, los nodos se rutean todos entre si y no dependen de un tercero. Esto significa que -si dotáramos a un gran número de routers domésticos y terminales móviles de capacidad mesh (un upgrade de software), mucha gente podría comunicarse entre si usando la nube mesh, sin necesidad de pasar por un servicio pagado.
Hoy Google lanzó "freetheairwaves", proponiendo que en EEUU el espectro electromagnético desocupado se utilice para dar acceso a Internet.
Si bien Google no habla de redes mesh en este momento, la red mesh no es más que un cambio de software en cada nodo, una vez que existe uso libre de conexión de datos sin cables, capaz de cubrir distancias largas, se podría producir una creciente des-dependencia de las compañías de telecomunicaciones.
Bonita idea ¿cierto?
No será fácil, cosa de ver lo que pasó con el OLPC y su capacidad de trabajar en modo mesh. Casi nadie sabe de esa capacidad, y de eso se seguirán encargando las empresas de telecomunicaciones y sus aliados, los medios de comunicación masivos.
Pero Google tiene la ventaja de que no tiene intereses importantes en las comunicaciones tradicionales, su negocio no es ser dueña de cables y espectro electromagnético, entonces ha dado este salto, siguiendo los pasos que anteriormente dio Apple solicitando la autorización de bandas ISM. Apple al final tiró la esponja y se alió con AT&T. Google en cambio ha sido particularmente poco complaciente con la competencia de AT&T, Verizon, y sus planes con T-Mobile para Android no parecen incluir una relación muy cercana ni exclusiva.
Es el título del libro que editó el Centro de Investigación para la Web, de la Universidad de Chile.
Diez historias relacionadas con la red de computadores, cuenta con la participación de José Piquer, una de las personas que podríamos llamar de los padres de la 'net en Chile.
Aceptando la invitación de Claudio Ruiz, le dediqué un tiempo a leer el proyecto de la nueva Ley de Propiedad Intelectual (LPI), y ver si realmente le da o no "carta blanca" a los proveedores de acceso. Aunque hay interesantes avances respecto de el código que reemplaza, me parece que queda un vacío que favorece injustamente a cierta industria en detrimento de otra.
Paso a explicar:
El proyecto presenta cerca de su comienzo la idea de penalizar "cualquier utilización no autorizada de obras protegidas por derechos de autor y de interpretaciones, producciones y emisiones protegidas por derechos conexos", es una frase alarmantemente general que sin la excepción (Régimen de limitación de responsabilidad de los prestadores de servicios de internet), haría que dichas compañías puedan ser considerados asociaciones ilícitas.
Entonces se necesita una excepción. Pero la excepción parece algo extrema al especificar que (literal de 85 M): "los prestadores de servicios sólo podrán ser objeto de las medidas prejudiciales y judiciales que se refieren en el artículo 85 S" y no podrán estar sujetas a "pago de ningún tipo de indemnización".
Similarmente, 85 L podría llegar a indicar -según indicaciones propuestas- que "los proveedores de tales servicios quedarán excluidos de responsabilidad" o "los proveedores de tales servicios no tendrán responsabilidad alguna", lo cual está muy bien respecto de la naturaleza de los contenidos mismos, por ejemplo no le toca a la empresa velar por si sus usuarios están accediendo a pornografía infantil o estudiando cómo fabricar bombas atómicas, pero es muy injusto desde el punto de vista del lucro comercial que se haga con los contenidos.
El cuerpo legal incorpora algunos elementos de protección a titulares de derecho de autor, pero de una manera que en la práctica implica dificultad en los procedimientos para que dicha protección se lleva a práctica, y además asegura que haya mucho trabajo para los expertos en derecho que tendrán que defender a las partes.
Aunque hay avance respecto de la ley actual, la nueva ley parece demasiado lenta y compleja para la velocidad en la que ocurren los usos de hoy. Por ejemplo, se establece un mecanismo mediante el cual un particular o la sociedad colectiva que le representa pueden solicitar el bloqueo del acceso a cierto sitios (85 S) y bloquear determinados usuarios (85 T), siempre que el denunciante pueda indicar "localización del material infractor en las redes o sistemas del prestador de servicios respectivo".
El problema con esto es que, considerando la naturaleza de las redes p2p, es poco práctico bloquear de manera individual a los cientos o miles de usuarios que comparten un archivo, o individualizar los cientos o miles de archivos que pueden ser compartidos por un usuario determinado. Para cuando el procedimiento legal haya dado lugar a un mandamiento para el proveedor, el usuario tendrá otra dirección IP, estará compartiendo otros archivos, conectado a otros nodos p2p, etc.
La tecnología involucrada y su acelerada evolución versus lo lento y torpe de sistemas legislativos y judiciales, es la razón por la cual la EFF, Gerd Leonhard y yo -aunque no proponemos exactamente las mismas cosas- compartimos la idea de un sistema de compensación en base a estadísticas. El mundo hoy avanza a velocidad de tiempo real, las soluciones reactivas no sirven.
La nueva LPI asegura exactamente lo que yo temía: ni siquiera le estamos dando al gato el rol de cuidar la carnicería, le estamos dando de comer la carne directamente. Con la nueva ley estaríamos dándole inmunidad a los proveedores de servicios de conectividad, en cuanto a compensar por los contenidos con los cuales están lucrando.
Dado que el proveedor de acceso a Internet es intermediador creciente de todos los contenidos, su negocio crece a costas del uso de dicho recurso, cuyos titulares de derecho serán cada vez menos compensados por las vías tradicionales (radio, TV, ventas físicas), introduciéndose una grave y creciente distorción en el mercado, cuyos alcances hoy son difíciles de dimensionar para los legisladores que, por diversas razones -todas legítimas y perdonables, pero reales- no están al tanto de los profundos cambios que la masificación de la Internet está ocasionando en la sociedad.
Claudio ha hablado de la necesidad de que la industria ceda el control, una idea que yo comparto. Pero ceder el control no debería tener que ir de la mano con desproteger o abandonar el negocio. En este caso, le estamos cediendo el negocio -en condiciones de inmunidad anticompetitivas- a un particular tipo de prestador de servicios, que además en Chile es un oligopolio, y que en esa condición mantiene tarifas altas para el tercer mundo. A mi me da lo mismo si eso es injusto para las compañías discográficas y para los grandes conglomerados de comunicaciones. Lo que no me da lo mismo es que eso vaya en detrimento de los creadores de contenidos.
Aunque yo no tengo experticia en el ámbito legal, puedo ver que el proyecto, cuando describe la excepción propuesta para prestadores de servicios que efectúan almacenamiento, servicios de búsqueda, vinculación y/o referencia, condiciona la excepción a que el prestador "no reciba un beneficio económico directa-mente atribuible a la actividad infractora". Si esa excepción a la excepción se aplicara también a quienes transmiten, enruten o proporcionen suministro de redes, entonces me parecería que estamos avanzando en la dirección correcta, pero no es así.
Una propuesta como la que he explicado daría lugar a compensación inmediata, sin necesidad de costosos procedimientos legales, y de hecho complementaría la nueva ley al estar alineada con el anhelo de la "existencia de otras formas de observancia menos gravosas para asegurar el respeto del derecho que se reclama".
Quizás por eso he encontrado un inesperado apoyo entre músicos que han venido a leer aquí, y comprenden el problema además porque lo viven en carne propia y no como un ejercicio teórico.
Veníamos conversando de una propuesta, a propósito de la relación entre proveedores de acceso a Internet y los creadores de contenido, y la nueva ley de propiedad intelectual que por estos días está siendo revisada por el poder legislativo chileno.
Cada vez que hablo de una solución como la que estoy describiendo, surgen dudas acerca de su factibilidad, costo, y el asunto de la privacidad. Por lo tanto tocaré todos esos aspectos.
En términos concretos, se trata de equipos (de a dos, redundancia) conectado al backbone de las empresas proveedores de Internet, con software programado para buscar keywords además de determinar tipos y cantidades de trafico.
El sistema mediría tráficos y haría muestreo profundo de paquetes, para determinar estadísticamente qué volumen corresponde a contenidos sujetos a licencia. Mediante análisis de palabras clave, el sistema también entregaría estadísticas que facilitarían la distribución de los pagos entre beneficiarios de las entidades de gestión colectiva, información que EFF sugiere complementar con estadísticas públicas de sitios con masas críticas de audiencia como Last.fm .
El costo del sistema, incluyendo la programación y supervisión del funcionamiento de la red de monitoreo resultante, no debería superar los US$75 mil al año, siempre que se cuente con la debida cooperación de las empresas que proveen acceso. La ley podría ayudar en este punto. Estimo que en el primer año ese costo sería menos del 20% de lo recaudado, e iría disminuyendo con el tiempo.
Para casos en que se trate de descargas desde servicios que tienen mecanismos de pago directo, o cuando los autores hayan liberado gratuitamente los contenidos, se establecería un registro de los sitios correspondientes. Por ejemplo el tráfico con sitios como Amazon.com, Itunes Store, CD Baby, Last.fm, AmieStreet, etc. no sería contabilizado, ya que estaría liberado de la necesidad del pago de derechos.
Privacidad
A menudo se menciona el ejemplo del teléfono para hablar del tema de la privacidad. La gracia de lo ‘net es que se trata de conmutación de paquetes y no de conmutación de circuitos, en capas múltiples. Entonces, así como en el caso del teléfono el proveedor no necesita interceptar el contenido de tu comunicación para saber que se trata de una llamada a alguien que está en otra compañía, otro país, su duración, si tiene video, etc., en la Internet se pueden analizar capas y con más detalle, por ejemplo se puede determinar si estás bajando un audio, un video, el nombre y autor de la obra, etc.
Transparencia
Para evitar dudas acerca del resguardo de anonimato y privacidad de usuarios, el software tendría que ser de código abierto y de conocimiento público, y su programación, operación y mantenimiento tendrían que estar a cargo de un tercero imparcial, vale decir no el proveedor de Internet ni tampoco las entidades de gestión colectivas de derechos.
La opción natural es que dicho rol lo asuma el gobierno, creando una oficina especializada, quizás bajo la responsabilidad de la SubTel pero en coordinación con el Ministerio de Economía y el Ministerio de Cultura. El estado entonces no haría necesariamente la recaudación ni la repartición, sólo se encargaría de la medición y la entrega de la información correspondiente a las sociedades de autores, y dicha información tendría un carácter público.
Incluso, podría ser de gran valor para la industria y el quehacer artístico nacional permitir el acceso público en tiempo real (algo de estilo Google Trends, Tweetmeme, etc.), donde artistas y otros participantes de la industria se informen directamente de la respuesta del público a sus contenidos.
Si bien no digo a priori que la recaudación resultante sea gestionada por la SCD, es evidente que dicha organización tiene un recorrido ya hecho, por lo tanto sería buena candidata para la labor, aunque en ese caso me gustaría ver aumentado el rol fiscalizador del estado, en supervisión de dicha entidad. Particularmente considerando que bajo su alero opera un sello discográfico lo cual la hace ser juez y parte.
¿Sería posible modificar la relación entre los proveedores de acceso a Internet y creadores de contenidos, para lograr un trato más justo que lo que tenemos hoy?
Según mi estimación preliminar, podría bastar con que los proveedores de acceso compensen aproximadamente US$1 mensual por usuario, en la gran mayoría de los casos.
Dado que si uno no es parte de la solución, es parte del problema, decidí pasar de llorar a proponer, una idea que he venido masticando por años. Como he trabajado en los ámbitos de la Internet y la producción musical, comprendo un poco de ambos, entonces creo que mi punto de vista puede resultar valioso y lo quiero compartir.
Un grupo de más de 40 personas (menciones al final) ha contribuido enormemente, no necesariamente por estar de acuerdo, pues precisamente la discusión interesante nace de las dudas y de conocer distintas posiciones. Puede ser tremendamente fructífero estar en des-acuerdo.
También tomé en cuenta la encuesta de canal.cl de la semana pasada, con la siguiente pregunta: ¿Cuál sería un trato justo, entre artistas y compañías de telecomunicaciones que distribuyen su contenido?
37% cree que es legítimo que se produzca una compensación a través de las empresas de Internet, donde aproximadamente la mitad cree que ello lo debe administrar una entidad privada y la otra mitad cree que se debe encargar a una institución pública.
33% propone que existan mecanismos de pago directos para el usuario (cupones, tarjetas de crédito, etc.),
27% opina que los artistas deben ofrecer gratuitamente su obra en la 'net, y sustentarse por otros medios.
Nótese que es una distribución de aproximadamente tres tercios, ninguna de las modalidades presentó mayoría absoluta, ergo la propuesta tiene que permitir la convivencia de las tres modalidades descritas, vale decir
que permita compensar a través de las empresas de Internet,
el sistema no debe entorpecer o generar duplicidad de cobros para quienes reciban pagos directos,
incluyendo eximir de compensación a los creadores que deseen renunciar a ella.
Me satisface señalar que un 70% de quienes votaron parecen estar de acuerdo en que uno debe pagar por los contenidos que descarga, ya sea mediante pago directo o a través de su cuenta de Internet. Es una muestra pequeña, y naturalmente sesgada por el tipo de audiencia que tiene canal.cl (obviamente simpatiza con mis ideas), pero igual los números me parecen notables, no los esperaba.
Convirtiendo lo ilegal en legal
Existe consenso en la comunidad creativa, de que el uso que están haciendo los proveedores de acceso a Internet es injusto, pues tiene como un fuerte componente la reventa de material que no ha sido autorizado, licenciado, pagado.
Sin embargo y como propongo en el artículo anterior, los clientes de dichos proveedores de acceso, los usuarios finales, quienes accedemos al contenido, pagamos por él. Por lo tanto -al igual como cuando en el comercio pagamos por cualquier otro producto o servicio- podemos asumir como implícito que no estamos en la ilegalidad.
Un ejemplo sencillo
Si vamos a un restaurant a almorzar, no ponemos en duda la condición legal del pan, la sopa, el arroz, la lechuga, etc. Asumimos que el restaurant ha pagado lo justo por todo ello, incluyendo sueldos y comisiones al personal.
Al igual que el caso del restaurant, la mayoría de los internautas no tenemos por qué conocer la estructura de costos del proveedor de Internet. Consecuentemente, los internautas no somos delincuentes, ni por acción ni por omisión.
Acusar de estar pirateando a un cliente que paga por el acceso, es equivalente a acusar al cliente del restaurant de cometer un delito, porque el establecimiento en cuestión no pagó un impuesto, o un sueldo, o la cuenta del gas.
Ahora bien, eso nos deja con un problema concreto a solucionar, y es que los proveedores de acceso a Internet en Chile no están pagando derechos por contenidos que requieren licencias para su comunicación pública.
Precedente histórico irrebatible: la radio
Algo muy similar sucedió en la primera mitad del siglo 20, con la aparición de la radiodisfusión. Reactivamente, los autores y discográficas entraron en pánico, pero prevaleció la inteligencia, se crearon sociedades de representación (similares a la SCD) que negociaron el pago de derechos de transmisión con las radioemisoras, para que dichas empresas pudieran compensar a los creadores de los fonogramas que sustentaban su negocio. Como a los autores y sus socios (las disqueras) también les convenía la promoción que les daba la radio, las tarifas que se negociaron no fueron desmesuradas, la industria creció y un número cada vez mayor de usuarios tuvo acceso a la música.
Adaptándose a los tiempos digitales
Mediante un sistema de muestreo y pago, similar al que se usa con la radio y la TV, la situación de anomalía actual podría revertirse en 180 grados, y tanto el rol de las empresas como el uso por parte de usuarios pasarían a ser totalmente legal, continuaría el crecimiento y la competencia, el acceso interactivo a la música y además surgirían oportunidades para nuevos artistas, por la disminución revolucionaria en el costo de distribución que supone la red.
Todos ganaríamos porque:
creadores se compensarían y se haría sustentable su trabajo,
proveedores de acceso se liberarían de la responsabilidad del pirateo y podrían publicitar abiertamente el acceso ilimitado a contenidos licenciados,
clientes accederían sin límite y legalmente al contenido, por el precio más bajo de la historia.
No sólo es posible, es fácil
Por supuesto habrá quienes pongan el grito en el cielo por distintas razones, entre ellos:
Algunos sellos discográficos y las organizaciones gremiales que les representan, que basaban su negocio en el control del acceso a los contenidos, y que aún no entienden que en ese rol han sido totalmente reemplazados por los proveedores de acceso a Internet. Dirán que es inconstitucional, injusto, inmoral, que los músicos son flojos y avaros, que son víctimas de las transnacionales de la música, que las sociedades colectivas son corruptas, que el papa es infalible, etc.
Los proveedores de acceso a Internet y sus defensores podrían amenazar con subir los precios, dirán que el muestreo es técnicamente imposible, que se negarán a ser auditadas, y que la tierra es tan plana como sus altas tarifas. Sin embargo, marginan tanto (cada vez más, ya que su costo principal -el ancho de banda internacional- baja de precio continuamente), que no sería necesario el aumento de precio, de hecho sería impresentable dadas las cifras que propongo a continuación.
Concretando
Hagamos un ejercicio rápido: establezcamos un derecho fonomecánico (¿fonoelectrónico?) de un 4%. Convengamos en que un 80% del ancho de banda de las conexiones es p2p (llegamos a 3.2%), y que de eso sólo el 75% es sujeto de compensación. El resultado es un 2.4%. Apliquemos eso a una conexión de banda ancha domiciliaria de las más caras: si pagas cl$20 mil por mes, la compensación sería de cl$480 .
¿Alguien puede creer que el proveedor aumentará la tarifa de cada usuario en cl$480 mensuales? Yo creo que no, el proveedor simplemente va a retrasar un poco más su siguiente rebaja de precio o aumento de ancho de banda de los planes.
La empresa de acceso Internet que compense a los autores y pague las licencias correspondientes, logrará dos cosas:
posicionarse comunicacionalmente como un actor a la altura de los tiempos, participando del "yo te doy tú me das", y
evitará las millonarias demandas colectivas que las sociedades autorales -con o sin el apoyo de la industria discográfica tradicional- podrían aplicar.
En Chile estamos a punto de promulgar una ley de propiedad intelectual reformada, que si bien al parecer mejora algunos resguardos, podría incluir excepciones para los proveedores de acceso a Internet, que les permite seguir abusando como lo han estado haciendo hasta hoy. Pero como se puede ver en los números que he propuesto, no tiene por qué ser injusto para las empresas que dan acceso a la Internet, pueden ser números muy razonables.
Las cifras que he planteado son aproximaciones preliminares, habría que medir de tráfico y hacer muestreo en los backbones de los proveedores, para tener números de mayor certeza. Sin embargo no tengo razón para creer que el número final tendría que ser más alto, de hecho probablemente sería más bajo.
Invito a seguir en la conversación, para perfeccionar la propuesta. Deberíamos haberla tenido hace años, debería ser un wiki en la web de la SCD, o del Ministerio de Cultura, o del Congreso Nacional. Pero bueno, es lo que hay. En una de esas, todavía no es demasiado tarde.
Más de alguien habrá notado que no he publicado artículo nuevo en más de una semana. Pero no es porque no haya escrito. De hecho, creo que hace meses que no blogeaba tanto.
Mientras comentaba sobre el tema, fui entendiendo que es necesario ir más allá que señalar el problema y la injusticia. Primero porque de eso se ha hecho cargo -a mi juicio sin mucho éxito pero si con harto ruido- la SCD. Y de contrargumentar las inconsistencias o vacíos de la SCD se ha encargado Claudio Ruiz en su sitio y en FayerWayer. Entre los planteamientos, grupos en Facebook, manifestaciones callejeras y y blogs de la SCD y Claudio, ha quedado claro que estamos en presencia de un problema.
Estuve toda la semana en ello, pensando y comentando, bajo el firme convencimiento de que debe haber una solución al entuerto y con una hipótesis en la cabeza acerca ella. Incluso me encontré (gracias a Carlos) con una propuesta de la Electronic Frontier Foundation, que no es exactamente lo mismo que propongo para Chile, pero tiene fundamentos en común y similitud de forma.
Los internautas no somos delincuentes, somos clientes
Mientras leía y escribía me preguntaba: ¿Por qué nos cuesta a los usuarios de Internet poner atención sobre la necesidad de compensación para los creadores del contenido disponible en la red?
Buscando respuesta, entendí lo que intuía pero que hasta ahora no había tomado forma tan claramente para mi: los internautas no somos los piratas, puesto que ya estamos pagando por accesar los contenidos.
Entonces ¿quién es el pirata?
El paso siguiente entonces es examinar el rol del proveedor de acceso, y reflexionar acerca de -independiente de si desde el punto de vista de la ley actual es o no ilegal- determinar si nos parece o no justo el trato bajo el cual opera dicho negocio, donde los clientes pagamos, pero los creadores no son compensados.
Quiero creer que debe ser posible regularizar la situación, de una manera que no perjudique la usabilidad de la red, resguarde la privacidad de los usuarios, compense a los creadores y siga siendo buen negocio para los compañías de telecomunicaciones. La explicación de mi propuesta, en un próximo artículo (link actualizado).
He observado con creciente alarma las noticias recientes acerca de la ley de propiedad intelectual que se tramita actualmente en el senado chileno. Me perturba, al leer la prensa, blogs, medios de la SCD y uno que otro grupo Facebook, el poco entendimiento en el que ha caído la mayoría de quienes escriben. Pero no me parece que sea tan complejo. Veo un sencillo conflicto de intereses, sano, común y que ocurre en cualquier sociedad libre y democrática.
Es conocido que en Chile tenemos historia de hacer el quite a los conflictos. Con ayuda de los medios de comunicacón, le hacemos el quite al entendimiento de un conflicto, aunque debo rescatar que El Mercurio ha sido bastante imparcial (ver nota relacionada).
(foto cortesía de Emol.com)
Para entender, podemos caracterizar a cuatro partes o grupos, y describir sus intereses:
Los artistas, en un país cuya sociedad los apoya poco, ven como sus entidades gremiales y la legislación que los proteje protegía han sido totalmente sobrepasadas por la realidad tecnológica: se depreda su producción mediante los nuevos medios, (según la SCD aproximadamente un 80% del tráfico de descargas Internet corresponde a ello), el público ha perdido la valoración por lo intangible y las empresas de telecomunicaciones se llenan los bolsillos (según la SCD aproximadamente US$500 millones al año en Chile) sin compensar a autores, intérpretes, etc.
2 Los empresarios, que hacían o hacen lucro con el trabajo del grupo 1. Dos subgrupos:
2.1: Quienes tradicionalmente han intermediado en los negocios culturales, por ejemplo los sellos discográficos, estudios cinematográficos, medios de comunicación, sociedades autorales y editoriales. Este grupo está perdiendo poder, y por lo tanto está llevando adelante una ofensiva publicitaria, en mi opinión mal y tarde, que la ciudadanía no está comprendiendo, y las autoridades menos.
2.2: Los nuevos intermediarios, principalmente las empresas de Internet, fabricantes y distribuidores de tecnología, que se benefician vendiendo el acceso a contenidos generados por el grupo 1. Este grupo afirma que es "neutral", y que no tiene injerencia en lo que el usuario (grupo 4) hace con el servicio o tecnología, mientras lucra con el consumo del grupo 4. Los proveedores dirán que si pagan derechos de autor tendrían que subir los precios, lo cual es impresentable considerando que en Chile se paga aproximadamente el doble que en otras partes por un mismo tipo de acceso.
3: Legisladores y fiscalizadores, son los encargados de dirimir los conflictos, delimitar lo justo, en representación del grupo 4, y también del grupo 2 y grupo 1, buscar el equilibrio. Es ante la ciudadanía, no ante el grupo 2, que la autoridad tiene que responder con transparencia e inteligencia. Pero hay fuertes presiones -especialmente por el grupo 2.2- con quién lleva una estrecha relación, conocida como "lobby", y por razones generacionales, las autoridades del grupo 3 no son usuarios, no comprenden la tecnología y el cambio estructural que está provocando.
4: Usuarios que consumimos la tecnología y el contenido. Somos los que decidimos, los que pagamos las cuentas del grupo 2.2, los que delegamos poder en las autoridades del grupo 3, los que queremos acceder a lo que produce el grupo 1 y nos hemos acostumbrado a descargar contenidos "gratis", pagando una tarifa plana. Este grupo es altamente vulnerable a la desinformación y publicidad.
No soy ningún sociólogo, ni tengo las herramientas ni los contactos para determinar todo lo que está pasando en las relaciones entre estos grupos, sobre todo a nivel de los grupos 2.2 y 3, pero me parece que -por lo que se sabe de la ley que viene, se está privilegiando a los del grupo 2.2 por sobre el interés de los artistas y usuarios.
Tampoco soy experto en derecho, y por lo tanto hay aspectos técnicos de la nueva (y vieja) legislación que se me escapan. Pero creo que la realidad debería entenderse, sin necesidad de saber sánscrito.
Sin ser sociólogo ni abogado, me basta con dedicarle un rato y dos dedos de frente al caso para entender que si el grupo 3 no cumple su mandato y -en vez de velar por los intereses del grupo 4- privilegia al grupo 2.2, somos una gran mayoría los que vamos a salir perdiendo, porque si la industria del entretenimiento grabado no es sustentable, tenderá a desaparecer.
La desnutrición cultural
Ayer una amiga pediatra me explicaba cómo los niños desnutridos, presentados con comida, no comen. Es un fenómeno muy estudiado y tiene relación con cómo funciona nuestra psique, para disminuir el dolor de la frustración se nos olvida lo que necesitamos. A diferencia de nuestros vecinos de Argentina, de la potencia mundial que es Brazil o del ejemplo que es Europa, somos un país desnutrido culturalmente. Por eso en este conflicto el grupo 4, el más interesando, no se expresa. Quizás ante una situación similar, en Argentina ya habrían paralizado el congreso nacional.
Esto me recuerda algunos episodios doloroso de la historia de nuestro país, las partes en conflicto hacen un esfuerzo por expresarse y avivar fuerzas para defender su punto, pero no intentan escuchar o entender a las otras partes. Para los artistas las compañías de telecomunicaciones no son alguien con quién hacer negocios si no una cofradía de ladrones, y para las compañías los artistas no son los fabricantes del contenido que revenden si no un grupúsculo de llorones izquierdosos. Se que exagero para efectos del entendimiento, pero los que están en uno u otro grupo saben que no exagero tanto.
Si los artistas, las compañías que lucran con esas artes y el estado nos pusiéramos de acuerdo para trabajar en mutuo beneficio, habría grandes posibilidades, hay algunos ejemplos de ello en Europa. Miantras, por acá vivimos en un país neurótico, que cree que es del primer mundo pero tiene un problema cultural grave.
Tengo una idea acerca de cómo se va a resolver todo este entuerto, que explicaré más adelante.
Aclaración
... o disclaimer, como le gusta decir al gringo Paz: Antes de que aparezcan los comentarios diciendo que soy parte interesada o que no me invitaron a este almuerzo, quisiera declarar que si, tengo intereses: amo la música y trabajo en ella, quiero que se haga un trato justo, para que podamos tener una industria musical sustentable, para que gente talentosa y trabajadora pueda seguir dedicándose a su arte y no tenga que dedicarse a otra cosa.
¿Cómo sería un trato justo?
He expuesto mi opinión, pero me encantaría conocer la de otros; dejo abierto el sistema de comentarios con una pregunta para los que saben de derecho:
¿Por qué, si restaurantes, canales de TV, radios, espectáculos públicos y otros usos lucrativos pagan por revender acceso a propiedad intelectual, no han de hacer lo mismo las empresas que proveen el acceso vía Internet? Un amigo me mencionó que el proveedor Internet no decide el qué, cómo, cuándo, dónde, etc., pero no veo en qué eso afecta la cuestión; lucro en la cola corta o lucro en la cola larga, pero lucro igual. Quiero la explicación, con peras y manzanas.
Hola. Hora de contar lo que he estado haciendo últimamente, investigando la tendencia más importante que se ha tomado la Internet durante los últimos dos años, la de las redes sociales, a veces llamada "web 2.0"
Para aprender de su funcionamiento desde la experiencia, me he hecho adicto a las ellas, principalmente a Twitter, sistema al cual me introdujo Rodrigo (@ojopiojo).
¿Qué es Twitter?
A diferencia de otros, no intentaré contestar esa pregunta con definiciones. A estas alturas me resulta equivalente a "¿Qué es conversar? Mejor invito a mirar las conversaciones, para lo cual recomiendo dos excelentes herramientas: Quotably y Friendfeed o ver directamente mi página Twitter.
¿Qué es Friendfeed?
¿Bastará con decir que Friendfeed es a Unix como Twitter es a DOS? Sin duda que no; mejor invitar también a mirar en Friendfeed los perfiles de Leo Laporte y Robert Scoble, dos de los más grandes... ehh... feeders.
Quizás lo más interesante de Friendfeed es su integración con otros servicios, como el mismo Twitter y Disqus. Los mensajes que uno envía en Twitter aparecen en Friendfeed, y las respuestas desde este último llegan de vuelta a Twitter. Algo similar sucede con Disqus, Picasa, Flickr, Jaiku y una treintena de servicios más. El resultado es una plataforma de socialización y conversación que integra todos dichos servicioss, lo contrario al Facebook original. Precisamente la presión de servicios como Twitter y Friendfeed ha motivado a los dueños de Facebook a abrir un poco su plataforma, integrar servicios externos, incrementar la seguridad y otras mejoras que van en favor del usuario.
Así funciona la web hoy, servicios que se interconectan, y vidas que se interconectan, y mediante el enlace de frases como las de Twitter, artículos como los de nuestros blogs, fotos, videos y toda clase de contenido que se entretejen en conversaciones, vamos formando no solamente un lifestream personal (por ejemplo Swurl), vamos creando además un tejido social diferente de cualquier medio que la humanidad ha conocido antes, y parecido a una red neural.
Los efectos "2.0"
Un interesante efecto de dicho tejido -y quizás a lo que apuntan algunos de los que hablan de publicidad, negocios y vida "2.0", es la dificultad para mentir. Uno no puede decir una cosa por aquí y una cosa diferente por allá, porque todas nuestras comunicaciones y acciones en la red -como personas, profesionales, empresas, gobernantes, etc.- van quedando registradas y enlazadas, entonces las incoherencias se notan de inmediato.
Otro efecto es que estamos pasando de una web de lo mio (mi blog, mi diario, mis fotos, etc.) a una web de lo nuestro. Por ejemplo cada evento offline es seguido de pools de fotos, carnavales de posts y extensas conversaciones que incluso han pillado de sorpresa a empresas periodísticas y partidos políticos, que hoy buscan maneras de explotar esta tendencia.
Compartir en vez de controlar
Una tercera tendencia relacionada con el anterior, que tiene revolucionadas a varias industrias, es la de compartir. Antes, la escasez de la información hacía que poseer acceso a ella era un privilegio, y era normal guardarse las "papas", basar decisiones en esa información o cobrar por repartirla. Hoy la tendencia es a compartir y ser un filtro de valor agregado, ya que lo escaso no es la información si no la atención, entonces mientras mejor y más conciso informamos, más valor entregamos y somos premiados con atención.
En este sentido, ha resultado exitoso compartir sobre Twitter noticias que me llegan. Cada vez me siguen más personas. Entonces he decidido abrir cuentas especiales para compartir material sobre temas más específicos:
@usabilidad lleva información sobre la autoría de sistemas de información web, arquitectura de la información, interfaces de usuario y tal,
@canal_mac agrupa notifificaciones sobre noticas relacionadas con el sistema operativo OS X, Apple y el iPhone,
@canal_movil, acerca de telefonía e informática portátil.
El acceso desigual
Es cierto que aún el acceso 'net no es igual para todos. Por eso hay quienes estamos pensando proyectos para el acceso universal. Pero se está haciendo cada vez más evidente que el problema del acceso desigual no tiene relación tan sólo con el acceso físico a los medios, si no con la preparación cultural, llegando a cosas tan básicas como el dominio del lenguaje. Me preocupa que he observado un incremento en la brecha generacional, entre quienes nacimos o crecimos con computadores y redes, y quienes aún se resisten y viven desconectados, no por una cuestión física (el acceso a la 'net en Chile es bastante masivo), si no por una cuestión de uso. Mucha gente usa hoy la net como una forma más rápida de papel.
La invitación a hacerse parte
La resistencia de quienes aún no comprenden que la vida "online" no es menos real ni contrapuesta a la vida "offline", es posiblemente el mayor error posible de sus vidas. Me siento más libre, conectado y realizado comunicacionalmente que nunca antes. Por lo mismo, no puedo hacer otra cosa que invitar a cada uno a hacerse parte, por eso he querido compartir esta experiancia, y seguiré compartiendo cosas que leo.
Dos noticias recientes me hacen pensar que los días de la 'net anónima y censura y DRM podrían estar contados.
La inminente instalación de legislación antipiratería en Europa, que -siguiendo el ejemplo francés- habilitaría a los proveedores de acceso 'net como vendedores de contenidos y guardianes de la propiedad intelectual.
Mientras, Tim Berners-Lee, creador de la web, dice "gobiernos, científicos y empresas deben hacer más por asegurar que la web se mantenga abierta para todos", informa hoy BBC.
Update: El europarlamento aprobó anoche a las 19:00 seguir adelante con legislación que autoriza, entre otras gracias:
acceso a los datos personales de los usuarios por motivos de seguridad sin su consentimiento,
venta de software con funcionalidad espía destinado a interceptar los intercambios de archivos e impedir la copia de material protegido,
la implementación del "plan Sarkozy", frenar la distribución de contenidos cortando el acceso a Internet a usuarios que descarguen contenido no-licenciado.
La última palabra le corresponderá al Pleno del Parlamento Europeo en septiembre. (fuente).
Quizás la patética euforia de usuarios que bajamos gigabytes de música que no oímos y cine que no vemos, y por otro lado la enfermiza paranoia de las compañías y sociedades de autor, operando bajo la premisa de que todos los usuarios de Internet somos unos delincuentes, son lo que nos ha llevado a esto.
Sería el resultado por un lado de la irresponsabilidad de los usuarios, que no hemos sabido acceder responsablemente a contenidos que no fueron creados para ser gratuitos, y por otro lado de los intermediaros, productores, representantes y autores, que no supimos a tiempo entregar herramientas y estrategias para la sustentabilidad de la industria.
Nótese que me siento parte de ambos grupos.
¿Será que no supimos qué hacer con la libertad?
Es una espantosa hipótesis, con la cual yo mismo no quiero estar de acuerdo, pero no se me ocurre otra explicación ni otro diagnóstico. ¿Tu que piensas?
Nótese la diferencia entre las portadas web de lanación.cl y emol.cl ¿Será necesario explicarlo?
Hoy se produjo una de las noticias más importantes de la década en Chile, en el ámbito de los derechos humanos: Se condenó al general en retiro Manuel Contreras a doble cadena perpétua, por crímenes cometidos durante la dictadura de la cual formó parte.
La cuidadosa decisión editorial en Emol.cl, de no destacar la noticia y -en la noticia relacionada que aparece en portada no consignar al condenado- no pasó inadvertida, generándose una intensa conversación al respecto en Twitter, Freiendfeed y otros sistemas de redes sociales, que hoy marcan la pauta real, el pulso de las noticias que le interesan a las personas.Estoy de acuerdo con Roberto Arancibia, imprensentable.
Anoche hizo aparición una cuenta Twitter llamada @insulza , que resultó no ser José Miguel si no alguien que le apoya, Ignacio Lledó. Conversando el el sitio de Paulo Savvedra (no pun intended), Ignacio me hizo una pregunta, que para no secuestar el post de Paulo con un tremendo texto, preferí responder aquí. El thread original comenzó en PauloSaavedra.cl.
La pregunta de Ignacio:
"¿Cómo debería ser ese acercamiento? con que enfoque, en que sentido, te lo digo abiertamente, te aseguro que tu sabes mucho más de como funciona la red que yo ¿cómo se acerca a los políticos a la red?"
Ignacio, (ja qué raro referirme a otro, somos pocos), yo creo que no se mucho más que tu en cantidad de conocimientos sobre la 'net, y si lo se tiene más que ver con lo técnico y no pasa de ser anecdótico, me parece que para que nos vaya bien en la red, lo primero es no asumir que tenemos todas las respuestas, si no hacer buenas preguntas, y por lo mismo valoro la que haces, pensando además en la posibilidad de que que alguien más te conteste mucho mejor que yo.
Hay unas pocas cosas que se me hacen evidentes, pero te prometo que son pocas: una de ellas es que aquí solemos funcionar muy en primera persona real, y quizás por eso tu error con la cuenta Twitter nos caló tan hondo a algunos: porque aunque después al parecer corregiste eso, yo ni siquiera lo alcancé a ver corregido, y además quise creer que realmente era Insulza o alguien muy cercano a él que le estuviera ayudando.
Consecuentemente, pienso que acercar al político a *esto* tiene que ver con hacerle hablar uno-a-uno, persona a persona, a ser el mismo en la tribuna, en el partido, en la casa y en la calle, porque a mi parecer la 'net no tolera otra cosa. El camino para llegar a ello pasa por tener coherencias que no se construyen de un día para otro, por cambiar paradigmas, costumbres, usanzas y desarrollar una ideología que así lo sustente.
Lo veo difícil, porque hay una brecha generacional muy grande y porque la ideología de la izquierda está muy afectada aún por el fracaso del socialismo, entonces hay una cierta condición de negación. Ni siquiera tengo claro que exista hoy una ideología de la izquierda. Por eso creo que Claudio Orrego sería un mucho mejor candidato a la presidencia que me represente, a pesar de que no me siento simpatizante de su partido, porque él parece trabaja sobre principios claros y ser totalmente consecuente y coherente.
Quizás ese es el punto. El político que tendrá éxito -al menos conmigo- es el que presente un proyecto de país más justo, pero el que además tenga una historia personal intachable y una comunicación coherente capaz de convencerme de que tiene un real interés por el país. Tiendo a creer que el que puede dar el paso de comunicarse uno-a-uno es el que no tiene tejado de vidrio, y por lo mismo admiro a políticos que están dando el paso aún sin tener un historial admirable, como es el caso de Sebastián Piñera. Por él no votaría nunca, sin embargo admiro el trabajo que ha hecho en conjunto con Pablo Matamoros para entender de qué se trata esto e intentar auténticamente ser parte de ello, bancándose todo lo que le decimos e incluso incorporando lo que aprende a su campaña.
Y es que ahí debe estar el punto más importante: la 'net vista como una plataforma para la comunicación uno-a-muchos puede tener cierto valor, pero el potencial mayor está en este medio como una plataforma para la participación. Entonces, me cueste creerle a un político que va a participar y nutrirse de la red, si ni siquiera desde sus roles en el estado o en su partido ha fomentado la democracia, la participación, la transparencia. En este sentido la concertación está en un pie muy precario, mientras que Claudio Orrego es un ejemplo atípico y admirable de lo que debería venir.
En EEUU ya lo están pensando. Conversábamos el otro día con Luis Ramírez y vía Twitter acerca de esta posibilidad y la forma que podría tomar. Si bien en principio parece una tarea tremenda, propongo que la solución para llevar a cabo este anhelo puede ser sorprendentemente sencilla.
Considerando que el acceso a la información puede convertirse en un derecho asegurado por ley, y que la implementación física natural de dicho acceso es la Internet, se anticipa un escenario en que el gobierno tenga el mandato legal de asegurar el acceso, ya sea proveyendo el servicio directamente o vía subvención.
Un post interesante lanzó hoy a la 'net Paulo Saavedra. No sólo porque lo que plantea es cierto, también porque Paulo escribe desde adentro, y por lo tanto su estilo sutilmente incendiario es totalmente 2.0.
Saavedra lleva años trabajando para que el estado chileno tenga servicios web de excelencia. Ahora que la web está en un proceso de cambio aún más intenso que lo normal, surgen preguntas acerca de los servicios que nuestro gobierno ha implementado y su necesaria evolución.
Preguntas importantes, no vaya a ser que a los servicios online les corten la luz sin previo aviso.
La invitación es a leer y comentar el post de Paulo, que además de su elegante estilo de ropa interior quitada, amenaza con ser la primera parte de una serie.
Si eres razonablemente geek quizás ya lo sabes. Si manejas un medio de comunicación en web probablemente además llevas un par de noches sin dormir, pensando en cómo integrarlo a tu sistema de gestión de contenidos
Reddit, sitio social de noticias que usa un algoritmo participativo para clasificar las notas, ha liberado su código para que todos podamos hacer nuestro propio Reddit.
Techcrunch ya hizo lo propio con http://technews.techcrunch.com/. No me sorprendería que en las próximas semanas "sitio de noticias sociales" se transforme en buzzword del momento y Reddit sea el "Mi Primer Sony" en cada sitio de noticias. Capaz que hasta Terra ponga botones para votar, je.
Joe Pino
Consultado acerca de esto por un amigo, lo primero que se me vino a la cabez fue: "da un poco igual".
Me explico: creo que el lugar de mayor potencial en la personalización y socialización de la experiencia noticiosa es en el lector de feeds. En Google Reader, Netvibes, etc., la categorización puede alimentarse no sólo de votos de lectores, además puede ponderarse de manera personalizada en función de la red social de cada usuario, intereses comunes, perfiles afines, etc., para una selección mucho más sintonizada a sus intereses.
Por favor menos ruido, más nueces
Y esto es sumamente importante, pues la sobrecarga de información se está haciendo en inmanejable. El filtro social será cada vez más imprescindible, y para que funcione no hace falta ir votando en uno u otro sitio. Los usuarios ya estamos votando cada vez que accedemos, clasificamos y compartimos. Al establecer vínculos, armamos una red que el sistema puede usar para mejorar el filtro, similarmente a como lo hacen las redes neurales artificiales y nuestros cerebros.
Creo que la funcionalidad de votación no pasará de ser el juguete del momento, como lo fue hace años la personalización de los contenidos. Pienso que un sitio de noticias, trátese de la evolución de un diario, canal de TV, radio o columna personal, tiene que concentrarse en tener una voz propia y oportuna.
Sitios como Techcrunch y Techmeme me resultan cada vez menos atractivos, se convirtieron en agencias de noticias, mientras valoro crecientemente sitios de orientación personal, que expresan un punto de vista, un valor agregado que tiene que ver con la experiencia y la opinión.
Ayer uno de mis agentes de software busca-noticias me llevó al sitio de Arno Barrientos. Para mi sorpresa me encontré con notas completas de El Mostrador y La Nación, lo cual me produjo bastante irritación, porque son medios a los que les tengo bastante simpatía.
Naturalmente, mi irritación aumentó de manera exponencial cuando descubrí que los comentarios estaban moderados. Así que, luego de esperar el prudente plazo de casi 24 horas, decidí usar mi propia tribuna para comentar, mientras espero a ver cuánto rato más pasa hasta que Arno publique mi comentario. O no.
Arno, no estás entendiendo la web 2.0...
Me explico: no sólo podría ser ilegal republicar artículos íntegramente; en el mejor de los casos es poco cortés.
Lo que caracteriza el uso exitoso de estas plataformas, es aportar contenidos, ya sea mediante comentarios, selecciones, resúmenes o idealmente elaboración propia.
Me merece gran admiración la labor política, la gestión del estado, el arte de gobernar, pero estoy crecientemente decepcionado de una clase política que ve la 'net como una vitrina publicitaria más, y no la quiere aceptar como lo que es: una plataforma para la participación.
Lo que haces al republicar contenido es quitarle valioso tráfico al sitio donde se publicó la nota originalmente, que se financia en totalidad o en parte con él.
Ello también corre para sitios de personas que nos expresamos libremente, sustentando nuestra labor comunicativa mediante la gestión de la atención en nuestros sitios, ya sea revendiéndola como publicidad a terceros o aprovechándola para publicitar contenidos, servicios e intereses propios, como es mi caso en canal.cl y como es un tu caso en tu sitio.
Por eso lo correcto es hacer un resumen, un extracto, quizás un comentario, y vincular la fuente, con la dirección completa del artículo original, para que el lector lea la versión completa.
Pero lo bueno es que todos nos podemos equivocar, aprender, aportar y enseñar. Por lo mismo, mi comentario no es con ánimo de agredir, si no de compartir ideas en torno a cómo se pueden utilizar de manera más efectiva estas plataformas.
Descargo de responsabilidad (conocido en gringolandia como "disclaimer"): asesoro a medios de comunicación Internet, incluyendo a El Mostrador y La Nación.
El comentario completo (y con un par de faltas ortografía y redacción) podría aparecer en el sitio de Erno, donde comenté. O quizás no. En canal.cl los comentarios no son moderados..
El departamento de comunicaciones de la Universidad de Washington (en Seattle, no Washington DC) ha redactado su tercer Informe de Acceso Mundial a Internet, donde presenta información acerca de estas detenciones.
En el documento, el profesor Philip Howard y su equipo establecen que más de la mitad de los que han sido detenidos desde que el fenómeno se extendió lo han sido por motivos políticos. China, Irán y Egipto son los tres países en los que más se persigue este tipo de blogs.
Howard advierte que "el número real de bloggers arrestados es posiblemente mucho mayor ya que en China, Zimbawe o Irán, por ejemplo, no se publican este tipo de sentencias".
En la lista se menciona el caso del canadiense Charles Leblanc, arrestado durante cuatro horas por fotografiar una protesta para su blog y a Christophe Grebert, ciudadano francés detenido por criticar la gestión del gobierno local en su sitio. No hay menciones a Chile en el informe.
Las penas van desde unas horas (Leblanc) hasta los 8 años impuestos a cuatro bloggers en China por promover y hacer cobertura de una manifestación.
Me pregunto si el informe 2009 contabilizará a Elena Varela.
Hoy El Mostrador publica un interesante diagnóstico sobre la política y la Internet. El artículo destaca la labor de Pablo Matamoros, la persona responsable -entre otras cosas- de llevar a RN a tener a su candidato entre uno de los 20 políticos mejor rankeados en Facebook, plataforma de redes sociales que, desde hace algunos instantes, es el sitio social más popular del planeta. Siento gran satisfacción, porque se trata de loq que buscábamos con BlogPower2, crear consciencia.
Ciertamente, el mérito de RN no es sólo de Pablo. Se trata de una colectividad política cuyos participantes saben de publicidad y negocios, y han reconocido a tiempo la importancia de los medios participativos. Lamentablemente para quienes creemos en políticas más sociales y en un rol más significativo del estado en la sociedad, la mayoría de los partidos del conglomerado que actualmente está en el poder, y que probablemente lo seguirá estando, no parecen haber visto esta luz aún. Esto se evidencia en la estrategia anunciada recientemente por Soledad Alvear, por ejemplo. Totalmente 1.0 aunque esté llena de las buzzwords correctas.
Precisamente por eso organizamos el pasado BlogPower, dedicado a la política. Hay quienes pensamos que la Internet va a cambiar totalmente dicho ámbito, de manera cualitativa. La lección -que ya están aprendiendo también algunas empresas- es que la web en su actual forma 2.0 no es un medio más para las relaciones públicas, si no una plataforma para el sondeo y la participación, para generar lealtades reales y no sencillamente potenciar marcas con ruido.
Nota en El Mostrador. En el sitio hay que registrarse para comentar, y los comentarios son moderados. Aquí no.
Múltiples amarras que lo condicionan a servicios de Apple y a las compañías móviles, además de pocas mejoras respecto de la primera versión, hacen que el nuevo superteléfono de Apple no sea el producto que yo deseaba.
Incluso me surgen sospechas casi orwellianas acerca del acuerdo que Apple ha firmado con el gobierno de Chile.
Uno de los mitos que rodean a Steve Jobs, el carismático mandamás de Apple, es aquel que habla de su campo de distorsión de la realidad. Parece que al momento de lanzar el nuevo iPhone, estuvo activo a full potencia. Ahora que el campo se está disipando, estoy pensando un poco al respecto. Y no me gusta lo que estoy pensando.
El iPhone, está condicionados por varios bloqueos, y en la versión 2.0 del aparatito parecen incrementarse en vez de disminuir:
Comunicaciones El equipo es subvencionado por el proveedor que lo vende (o por AT&T en EEUU), usarlo con otro es ilegal y se podría considerar un hurto, dicho proveedor podría bloquearlo por IMEI si no lo activamos en su red.
Aplicaciones Apple decide cuáles podemos instalar en el teléfono ¿Alguien compraría un PC donde el fabricante pudiera decidir qué programas podemos o no podemos correr en él?
Servicios, la compañía lanza en paralelo Me.com, necesario para varios de los servicios "push" del nuevo sistema operativo del iPhone, ello condiciona dichos servicios a que nuestra información personal pase por Apple.
El último aspecto es el que me perturba más. Los que tenemos al menos dedo y medio de frente nos preguntamos acerce los peligros de Facebook. Incluso dejando de lado que es controlado por gente de ultraderecha y que se autodefine como Thatcheriana, es evidente que el poder de tanta información personal, incluyendo nuestras relaciones sociales, es una receta para problemas.
A diferencia de Google, los términos de uso de Facebook le dan a la empresa muchas las libertades, los dueños de Facebook pueden hacer lo que se les antoje con la información.
Un Facebook que va contigo, y con tu email, y tu IM...
Imaginemos que Facebook nos pasara un teléfono, capaz de entregar en todo momento a la compañía nuestra localización, y se hiciera cargo de canalizar nuestro email, agenda, listas de contactos, mensajería instantánea, etc.
Es precisamente lo que anunció Steve Jobs con el iPhone 2.0 y MobileMe.
No se trata de una paranoia de última hora. Existe un historial, se han encontrado recursos en el iPhone 1.0 (y en la versión de escritorio de OS X) que avisan a Apple cuando y cómo usamos sus productos. Y pensar que hace poco medio Chile se escandalizó porque se liberaron sus RUTs y domicilios, informaciones que ya eran públicas.
Doble subvención, doble bloqueo
Entender el iPhone como la interfaz de usuario para un servicio en línea explica por qué es tanto más barato, no sólo en comparación con la versión 1, también respecto de productos equivalentes de la competencia (Samsung, HTC, Sony, Nokia), e incluso en comparación con el iPod Touch. No sólo está subvencionado por la compañía telefónica, está subvencionado por la misma Apple!
El valor para Apple no está sólo en vendernos el hardware. Según EEtimes la compañía gana sólo unos US$100 por ejemplar. El negocio está en convertirnos en usuarios cautivos de una manera que ni Microsoft pudo. El convenio que Apple tiene con la compañía que nos vende el teléfono podría perfectamente incluir sistemas para cobrarnos por el uso de actualizaciones del sistema operativo, bajar aplicaciones, películas, música, leer noticias, etc. El servicio en línea de Apple, necesario para aprovechar al máximo el nuevo iPhone, requiere pagarle a Apple US$99 por año!
A los incrédulos que dudan que en Chile Claro lo pueda ofrecer por US$199, les propongo que podría ser incluso menos. Si 02 (filial de Telefónica) lo ofrecerá a costo cero en el Reino Unido (Fuente: Applesfera), es porque el bloqueo de esta nueva versión del teléfono debe ser muy difícil de sobrepasar. Apple ha tenido un año para trabajar en ello, ahora tiene el doble de razones que antes para impedir que lo usemos liberado.
Aún no es el mejor teléfono, porque Apple no lo permite
Revisitando un artículo que escribí hace casi un año, noto que muchas características en que el iPhone 1 aparecía sobrepasado por mi Motorola V3i, aún no han sido mejoradas. Además de mis dudas sobre las intenciones de Apple, podemos sumar a ello que el aparato aún no tiene soporte para videollamadas, almacenamiento expandble, batería intercambiable ni se puede comprar desbloqueado. Esto hace difícil que los usuarios con más de 2.0 dedos de frente lo compremos sin pensarlo al menos unas 2.0 veces.
Mi pronóstico es que tardará mucho tiempo su desbloqueo y quizás incluso no será posible. Un iPhone que no sea activado con un plan con el proveedor que lo subvencionó podría ser bloqueado por IMEI, como cualquier otro teléfono móvil robado. Vaticino también que el iPhone 1.0, luego de bajar de precio por todo el ruido de la versión nueva, aumentará hasta sobrepasar el precio del iPhone 2.0, dada su posibilidad de operar libremente.
Espero equivocarme, y supongo que de aquí a que aparezca Android, Apple se dará cuenta del error que está cometiendo con tanto bloqueo y control, y hará que el teléfono sea igual de autónomo que un computador.