Con alegría noté ayer que por fin vio la luz la nueva versión de El Mostrador, alegría que tiene varias razones y que explicaré a continuación.
Para quién no lo conozca, El Mostrador es un medio online chileno que en sus inicios, hace más de una década, marcó pauta reiteradamente golpeando con información de interés nacional, pero que después dejó de protagonizar porque -entre otras razones- se dejó estar tecnológicamente.
Si falla el medio falla el mensaje
No voy a comentar el factor de los contenidos en la historia, más que para decir que aunque una empresa periodística cuente con buenos contenidos, si entregarlos es dificultoso para sí misma o resulta de difícil acceso para los usuarios, ese contenido se pierde.
Basando su operación en un sistema de gestión de contenidos hecho a punta de parches y tecnología obsoleta, El Mostrador se mantuvo activo gracias al entusiasmo de sus dueños y periodistas, hasta que se produjo una crisis técnica hace año y medio, donde incluso intervine de emergencia armando un sitio provisorio cuando el sistema falló catastróficamente.
Se plantó la semilla
Así ha sido siempre la Internet chilena, una comunidad que se da la mano cuando hay problemas. En aquel entonces El Mostrador me devolvió la mano invitándome a asesorar a la empresa en cuanto a tecnología medial. Luego de un breve proceso de evaluación sugerí algunos cambios menores de diseño y la implementación de ExpressionEngine, un CMS (Content Management System) fácil de usar e idóneo para escalas de audiencia grandes e infraestructuras pequeñas.
Era necesario hacer mucho más para llevar el diario hacia un estado del arte actual, pero la dirección del diario estimó que no era el momento para hacer cambios profundos de diseño.
Hoy brotó la flor
Una vez dado el salto cualitativo de usar un CMS de verdad y lograda la estabilidad de la publicación, El Mostrador pudo hacer ese proceso de re-ingeniería. Hoy han adoptado el CMS web contra el cual se comparan todos los otros: Wordpress, cuya administración no es tan sencilla como la de ExpressionEngine pero alrededor del cual hay un ecosistema significativo de desarrollos de código abierto que permite -teniendo la experticia necesaria a mano- implementar servicios de punta como autenticación en la nube.
Las razones de la alegría:
El proceso de re-diseño fue gatillado y liderado por José Ignacio Stark, alguien que me recuerda como era yo hace una década cuando trabajaba en Copesa, con la notable ventaja para él de que es periodista. Sin duda él tuvo mucho que ver en la incorporación al proyecto del excelente Hector Vergara R., que debe ser uno de los hispanohablantes que más sabe de Wordpress.
La relación que tenemos hoy quienes hemos trabajado en medios de comunicación online con proyectos como El Mostrador y Ciper es similar al cariño que le teníamos a Rock & Pop TV en los 80 y 90, es una sensación como de David contra Goliath, El Mostrador nos representa mucho más que La Tercera o El Mercurio. Especialmente quienes sufrimos los embates de la dictadura de Pinochet, nunca vamos a olvidar la complacencia con la que dichos medios trataban al régimen.
Pero la alegría más importante es el resultado: hay varias cosas que quiero destacar especialmente porque corresponden a la dirección en la cual creo que deben caminar los medios de comunicación online:
Los comentarios han sido implementados con énfasis en el registro, lo cual disminuye el anonimato y favorece la participación responsable, una excelente noticia considerando que en la versión anterior del sitio la empresa había optado por desactivar la posibilidad de comentar.
En la misma línea, se invita a los usuarios a hacer correcciones a la noticia, y si bien esto se puede hacer en cualquier sitio web que admite comentarios o por último por e-mail, el explicitarlo establece el compromiso de que los periodistas estarán atentos a las correcciones y eso es mucho más importante que cualquier tecnología.
El "Quiosco" -concepto que por primera vez oí asociado a medios digitales en boca del buen Juan Carlos Camus- vincula contenidos en sitios de la competencia. Esto evidencia comprensión de lo que es la web, donde en la medida en que creamos una experiencia que aporta valor los usuarios regresan por más, y si ese valor está a veces en otro lado todos nos beneficiamos con ello.
Los videos incrustados están en YouTube, avance significativo si consideramos que otros medios chilenos aún erran por el camino del control del branding, una batalla perdida que no tiene sentido alguno, pues YouTube y UStream ya son tan sinónimos del video en la red como Google es sinónimo de buscar.
La relación -a primera vista desequilibrada- entre tener una portada llena y páginas interiores minimalistas es un tremendo acierto, pues me parece que hoy la web se fragmenta en dos grandes clusters de usuarios: por un lado están aquellos que no son nativos digitales, que están acostumbrados a leer en papel y que prefieren una portada con toda la oferta de contenidos, y por otro lado los usuarios más avanzados que ni siquiera miramos las portadas, llegamos a los artículos por vía de agregadores como Google Reader o Google News y desde plataformas sociales como Twitter y Facebook y a menudo accedemos desde móviles.
En cada artículo están destacadas las palabras claves, y cada palabra clave va construyendo automáticamente una portadilla que presenta -además de los artículos clasificados con esa clave- los correspondientes más comentados, construyéndose una editorialidad histórica que combina la curación de los periodistas con el interés de los usaurios.
Y ahora toca cumplir el desafío
Todo esto coloca el diseño de El Mostrador en un lugar competitivo con medios que invierten órdenes de magnitud mayores en su negocio, y no basta parecerlo, hay que serlo; lo que quiero decir con esto es que para el usuario el diseño se presenta como una promesa, y para cumplir esa promesa los contenidos deben estar a la altura del diseño y ser de clase mundial.
Le deseo a todo el equipo la mejor de las suertes, estaremos leyendo, comentando, cooperando y compitiendo mucho mejor ahora ;-)
A todo esto, El Mostrador es -junto a Cooperativa, La Nación, La Tercera y otros medios online- una de las fuentes de @canal_chile, micromedio de agregación automática humano-asistida que reúne una selección de noticias sobre lo que ocurre en Chile.
Paulo Saavedra ha testimoneado, desde su experticia en el ámbito web, los problemas que tuvo tanto de seguridad como de publicidad engañosa al tratar de comprar entradas para ir al concierto de Madonna en Chile, via web con Ticketmaster.
El experto cuenta que "no funcionaba en firefox, tampoco guardaba sesiones, me pidió ingresar claves y luego las olvidaba, no me mandaba el codigo de reserva, ni correo de confirmacion de nada, aún cuando acepte que me cargaran a la tarjeta de crédito".
Los detalles en el sitio de Paulo, quién además se ha dado el trabajo de ingresar el caso en el Servicio Nacional del Consumidor, con el folio 000000002002880.
Sin entrar a calificar el tema del precio -al parecer el más alto de toda la gira-, me parece que efectivamente estamos "mostrando la hilacha" como dice Paulo.
Update: @luisramirez nos cuenta que el sitio de Ticketmaster ahora muestra un candado. Presumiblemente han activado SSL. Paulo ha agregado una nueva entrada en su blog.
¿Cómo? Muy simple. Existe tecnología, conocida como redes "mesh", donde cada nodo es a la vez un ruteador, y le da conectividad a los otros nodos.
Por estos días, la 'net se estructura como árboles, grupos de computadores (ejemplo, la red de una oficina), se conectan a un ruteador (en inglés router) el cual provee conectividad al resto de la Internet, mediante un enlace privado. Similarmente, la Internet móvil consiste en terminales portátiles que se conectan a antenas que proveen conectvidad. En este modelo, los enlaces que dan lugar a la conectividad son provistos por empresas especializadas, y se paga por usarlas.
En cambio en una red mesh, los nodos se rutean todos entre si y no dependen de un tercero. Esto significa que -si dotáramos a un gran número de routers domésticos y terminales móviles de capacidad mesh (un upgrade de software), mucha gente podría comunicarse entre si usando la nube mesh, sin necesidad de pasar por un servicio pagado.
Hoy Google lanzó "freetheairwaves", proponiendo que en EEUU el espectro electromagnético desocupado se utilice para dar acceso a Internet.
Si bien Google no habla de redes mesh en este momento, la red mesh no es más que un cambio de software en cada nodo, una vez que existe uso libre de conexión de datos sin cables, capaz de cubrir distancias largas, se podría producir una creciente des-dependencia de las compañías de telecomunicaciones.
Bonita idea ¿cierto?
No será fácil, cosa de ver lo que pasó con el OLPC y su capacidad de trabajar en modo mesh. Casi nadie sabe de esa capacidad, y de eso se seguirán encargando las empresas de telecomunicaciones y sus aliados, los medios de comunicación masivos.
Pero Google tiene la ventaja de que no tiene intereses importantes en las comunicaciones tradicionales, su negocio no es ser dueña de cables y espectro electromagnético, entonces ha dado este salto, siguiendo los pasos que anteriormente dio Apple solicitando la autorización de bandas ISM. Apple al final tiró la esponja y se alió con AT&T. Google en cambio ha sido particularmente poco complaciente con la competencia de AT&T, Verizon, y sus planes con T-Mobile para Android no parecen incluir una relación muy cercana ni exclusiva.
Es el título del libro que editó el Centro de Investigación para la Web, de la Universidad de Chile.
Diez historias relacionadas con la red de computadores, cuenta con la participación de José Piquer, una de las personas que podríamos llamar de los padres de la 'net en Chile.
Veníamos conversando de una propuesta, a propósito de la relación entre proveedores de acceso a Internet y los creadores de contenido, y la nueva ley de propiedad intelectual que por estos días está siendo revisada por el poder legislativo chileno.
Cada vez que hablo de una solución como la que estoy describiendo, surgen dudas acerca de su factibilidad, costo, y el asunto de la privacidad. Por lo tanto tocaré todos esos aspectos.
En términos concretos, se trata de equipos (de a dos, redundancia) conectado al backbone de las empresas proveedores de Internet, con software programado para buscar keywords además de determinar tipos y cantidades de trafico.
El sistema mediría tráficos y haría muestreo profundo de paquetes, para determinar estadísticamente qué volumen corresponde a contenidos sujetos a licencia. Mediante análisis de palabras clave, el sistema también entregaría estadísticas que facilitarían la distribución de los pagos entre beneficiarios de las entidades de gestión colectiva, información que EFF sugiere complementar con estadísticas públicas de sitios con masas críticas de audiencia como Last.fm .
El costo del sistema, incluyendo la programación y supervisión del funcionamiento de la red de monitoreo resultante, no debería superar los US$75 mil al año, siempre que se cuente con la debida cooperación de las empresas que proveen acceso. La ley podría ayudar en este punto. Estimo que en el primer año ese costo sería menos del 20% de lo recaudado, e iría disminuyendo con el tiempo.
Para casos en que se trate de descargas desde servicios que tienen mecanismos de pago directo, o cuando los autores hayan liberado gratuitamente los contenidos, se establecería un registro de los sitios correspondientes. Por ejemplo el tráfico con sitios como Amazon.com, Itunes Store, CD Baby, Last.fm, AmieStreet, etc. no sería contabilizado, ya que estaría liberado de la necesidad del pago de derechos.
Privacidad
A menudo se menciona el ejemplo del teléfono para hablar del tema de la privacidad. La gracia de lo ‘net es que se trata de conmutación de paquetes y no de conmutación de circuitos, en capas múltiples. Entonces, así como en el caso del teléfono el proveedor no necesita interceptar el contenido de tu comunicación para saber que se trata de una llamada a alguien que está en otra compañía, otro país, su duración, si tiene video, etc., en la Internet se pueden analizar capas y con más detalle, por ejemplo se puede determinar si estás bajando un audio, un video, el nombre y autor de la obra, etc.
Transparencia
Para evitar dudas acerca del resguardo de anonimato y privacidad de usuarios, el software tendría que ser de código abierto y de conocimiento público, y su programación, operación y mantenimiento tendrían que estar a cargo de un tercero imparcial, vale decir no el proveedor de Internet ni tampoco las entidades de gestión colectivas de derechos.
La opción natural es que dicho rol lo asuma el gobierno, creando una oficina especializada, quizás bajo la responsabilidad de la SubTel pero en coordinación con el Ministerio de Economía y el Ministerio de Cultura. El estado entonces no haría necesariamente la recaudación ni la repartición, sólo se encargaría de la medición y la entrega de la información correspondiente a las sociedades de autores, y dicha información tendría un carácter público.
Incluso, podría ser de gran valor para la industria y el quehacer artístico nacional permitir el acceso público en tiempo real (algo de estilo Google Trends, Tweetmeme, etc.), donde artistas y otros participantes de la industria se informen directamente de la respuesta del público a sus contenidos.
Si bien no digo a priori que la recaudación resultante sea gestionada por la SCD, es evidente que dicha organización tiene un recorrido ya hecho, por lo tanto sería buena candidata para la labor, aunque en ese caso me gustaría ver aumentado el rol fiscalizador del estado, en supervisión de dicha entidad. Particularmente considerando que bajo su alero opera un sello discográfico lo cual la hace ser juez y parte.
¿Sería posible modificar la relación entre los proveedores de acceso a Internet y creadores de contenidos, para lograr un trato más justo que lo que tenemos hoy?
Según mi estimación preliminar, podría bastar con que los proveedores de acceso compensen aproximadamente US$1 mensual por usuario, en la gran mayoría de los casos.
Dado que si uno no es parte de la solución, es parte del problema, decidí pasar de llorar a proponer, una idea que he venido masticando por años. Como he trabajado en los ámbitos de la Internet y la producción musical, comprendo un poco de ambos, entonces creo que mi punto de vista puede resultar valioso y lo quiero compartir.
Un grupo de más de 40 personas (menciones al final) ha contribuido enormemente, no necesariamente por estar de acuerdo, pues precisamente la discusión interesante nace de las dudas y de conocer distintas posiciones. Puede ser tremendamente fructífero estar en des-acuerdo.
También tomé en cuenta la encuesta de canal.cl de la semana pasada, con la siguiente pregunta: ¿Cuál sería un trato justo, entre artistas y compañías de telecomunicaciones que distribuyen su contenido?
37% cree que es legítimo que se produzca una compensación a través de las empresas de Internet, donde aproximadamente la mitad cree que ello lo debe administrar una entidad privada y la otra mitad cree que se debe encargar a una institución pública.
33% propone que existan mecanismos de pago directos para el usuario (cupones, tarjetas de crédito, etc.),
27% opina que los artistas deben ofrecer gratuitamente su obra en la 'net, y sustentarse por otros medios.
Nótese que es una distribución de aproximadamente tres tercios, ninguna de las modalidades presentó mayoría absoluta, ergo la propuesta tiene que permitir la convivencia de las tres modalidades descritas, vale decir
que permita compensar a través de las empresas de Internet,
el sistema no debe entorpecer o generar duplicidad de cobros para quienes reciban pagos directos,
incluyendo eximir de compensación a los creadores que deseen renunciar a ella.
Me satisface señalar que un 70% de quienes votaron parecen estar de acuerdo en que uno debe pagar por los contenidos que descarga, ya sea mediante pago directo o a través de su cuenta de Internet. Es una muestra pequeña, y naturalmente sesgada por el tipo de audiencia que tiene canal.cl (obviamente simpatiza con mis ideas), pero igual los números me parecen notables, no los esperaba.
Convirtiendo lo ilegal en legal
Existe consenso en la comunidad creativa, de que el uso que están haciendo los proveedores de acceso a Internet es injusto, pues tiene como un fuerte componente la reventa de material que no ha sido autorizado, licenciado, pagado.
Sin embargo y como propongo en el artículo anterior, los clientes de dichos proveedores de acceso, los usuarios finales, quienes accedemos al contenido, pagamos por él. Por lo tanto -al igual como cuando en el comercio pagamos por cualquier otro producto o servicio- podemos asumir como implícito que no estamos en la ilegalidad.
Un ejemplo sencillo
Si vamos a un restaurant a almorzar, no ponemos en duda la condición legal del pan, la sopa, el arroz, la lechuga, etc. Asumimos que el restaurant ha pagado lo justo por todo ello, incluyendo sueldos y comisiones al personal.
Al igual que el caso del restaurant, la mayoría de los internautas no tenemos por qué conocer la estructura de costos del proveedor de Internet. Consecuentemente, los internautas no somos delincuentes, ni por acción ni por omisión.
Acusar de estar pirateando a un cliente que paga por el acceso, es equivalente a acusar al cliente del restaurant de cometer un delito, porque el establecimiento en cuestión no pagó un impuesto, o un sueldo, o la cuenta del gas.
Ahora bien, eso nos deja con un problema concreto a solucionar, y es que los proveedores de acceso a Internet en Chile no están pagando derechos por contenidos que requieren licencias para su comunicación pública.
Precedente histórico irrebatible: la radio
Algo muy similar sucedió en la primera mitad del siglo 20, con la aparición de la radiodisfusión. Reactivamente, los autores y discográficas entraron en pánico, pero prevaleció la inteligencia, se crearon sociedades de representación (similares a la SCD) que negociaron el pago de derechos de transmisión con las radioemisoras, para que dichas empresas pudieran compensar a los creadores de los fonogramas que sustentaban su negocio. Como a los autores y sus socios (las disqueras) también les convenía la promoción que les daba la radio, las tarifas que se negociaron no fueron desmesuradas, la industria creció y un número cada vez mayor de usuarios tuvo acceso a la música.
Adaptándose a los tiempos digitales
Mediante un sistema de muestreo y pago, similar al que se usa con la radio y la TV, la situación de anomalía actual podría revertirse en 180 grados, y tanto el rol de las empresas como el uso por parte de usuarios pasarían a ser totalmente legal, continuaría el crecimiento y la competencia, el acceso interactivo a la música y además surgirían oportunidades para nuevos artistas, por la disminución revolucionaria en el costo de distribución que supone la red.
Todos ganaríamos porque:
creadores se compensarían y se haría sustentable su trabajo,
proveedores de acceso se liberarían de la responsabilidad del pirateo y podrían publicitar abiertamente el acceso ilimitado a contenidos licenciados,
clientes accederían sin límite y legalmente al contenido, por el precio más bajo de la historia.
No sólo es posible, es fácil
Por supuesto habrá quienes pongan el grito en el cielo por distintas razones, entre ellos:
Algunos sellos discográficos y las organizaciones gremiales que les representan, que basaban su negocio en el control del acceso a los contenidos, y que aún no entienden que en ese rol han sido totalmente reemplazados por los proveedores de acceso a Internet. Dirán que es inconstitucional, injusto, inmoral, que los músicos son flojos y avaros, que son víctimas de las transnacionales de la música, que las sociedades colectivas son corruptas, que el papa es infalible, etc.
Los proveedores de acceso a Internet y sus defensores podrían amenazar con subir los precios, dirán que el muestreo es técnicamente imposible, que se negarán a ser auditadas, y que la tierra es tan plana como sus altas tarifas. Sin embargo, marginan tanto (cada vez más, ya que su costo principal -el ancho de banda internacional- baja de precio continuamente), que no sería necesario el aumento de precio, de hecho sería impresentable dadas las cifras que propongo a continuación.
Concretando
Hagamos un ejercicio rápido: establezcamos un derecho fonomecánico (¿fonoelectrónico?) de un 4%. Convengamos en que un 80% del ancho de banda de las conexiones es p2p (llegamos a 3.2%), y que de eso sólo el 75% es sujeto de compensación. El resultado es un 2.4%. Apliquemos eso a una conexión de banda ancha domiciliaria de las más caras: si pagas cl$20 mil por mes, la compensación sería de cl$480 .
¿Alguien puede creer que el proveedor aumentará la tarifa de cada usuario en cl$480 mensuales? Yo creo que no, el proveedor simplemente va a retrasar un poco más su siguiente rebaja de precio o aumento de ancho de banda de los planes.
La empresa de acceso Internet que compense a los autores y pague las licencias correspondientes, logrará dos cosas:
posicionarse comunicacionalmente como un actor a la altura de los tiempos, participando del "yo te doy tú me das", y
evitará las millonarias demandas colectivas que las sociedades autorales -con o sin el apoyo de la industria discográfica tradicional- podrían aplicar.
En Chile estamos a punto de promulgar una ley de propiedad intelectual reformada, que si bien al parecer mejora algunos resguardos, podría incluir excepciones para los proveedores de acceso a Internet, que les permite seguir abusando como lo han estado haciendo hasta hoy. Pero como se puede ver en los números que he propuesto, no tiene por qué ser injusto para las empresas que dan acceso a la Internet, pueden ser números muy razonables.
Las cifras que he planteado son aproximaciones preliminares, habría que medir de tráfico y hacer muestreo en los backbones de los proveedores, para tener números de mayor certeza. Sin embargo no tengo razón para creer que el número final tendría que ser más alto, de hecho probablemente sería más bajo.
Invito a seguir en la conversación, para perfeccionar la propuesta. Deberíamos haberla tenido hace años, debería ser un wiki en la web de la SCD, o del Ministerio de Cultura, o del Congreso Nacional. Pero bueno, es lo que hay. En una de esas, todavía no es demasiado tarde.
Más de alguien habrá notado que no he publicado artículo nuevo en más de una semana. Pero no es porque no haya escrito. De hecho, creo que hace meses que no blogeaba tanto.
Mientras comentaba sobre el tema, fui entendiendo que es necesario ir más allá que señalar el problema y la injusticia. Primero porque de eso se ha hecho cargo -a mi juicio sin mucho éxito pero si con harto ruido- la SCD. Y de contrargumentar las inconsistencias o vacíos de la SCD se ha encargado Claudio Ruiz en su sitio y en FayerWayer. Entre los planteamientos, grupos en Facebook, manifestaciones callejeras y y blogs de la SCD y Claudio, ha quedado claro que estamos en presencia de un problema.
Estuve toda la semana en ello, pensando y comentando, bajo el firme convencimiento de que debe haber una solución al entuerto y con una hipótesis en la cabeza acerca ella. Incluso me encontré (gracias a Carlos) con una propuesta de la Electronic Frontier Foundation, que no es exactamente lo mismo que propongo para Chile, pero tiene fundamentos en común y similitud de forma.
Los internautas no somos delincuentes, somos clientes
Mientras leía y escribía me preguntaba: ¿Por qué nos cuesta a los usuarios de Internet poner atención sobre la necesidad de compensación para los creadores del contenido disponible en la red?
Buscando respuesta, entendí lo que intuía pero que hasta ahora no había tomado forma tan claramente para mi: los internautas no somos los piratas, puesto que ya estamos pagando por accesar los contenidos.
Entonces ¿quién es el pirata?
El paso siguiente entonces es examinar el rol del proveedor de acceso, y reflexionar acerca de -independiente de si desde el punto de vista de la ley actual es o no ilegal- determinar si nos parece o no justo el trato bajo el cual opera dicho negocio, donde los clientes pagamos, pero los creadores no son compensados.
Quiero creer que debe ser posible regularizar la situación, de una manera que no perjudique la usabilidad de la red, resguarde la privacidad de los usuarios, compense a los creadores y siga siendo buen negocio para los compañías de telecomunicaciones. La explicación de mi propuesta, en un próximo artículo (link actualizado).
El video muestra la nueva interfaz de usuario, que está siendo probada por un grupo selecto. El nuevo Google agrega características "tipo Digg", donde con las flechas verdes el usuario puede votar qué tan bueno (o malo) es el resultado, y además puede agregar comentarios
Cada usuario puede ver un historial de las ediciones que ha hecho, y ademas ver las ediciones de otros, y votar sobre los comentarios de otros! impresionante. También se ve que uno puede crear y editar un perfil propio, que presumiblemente será el que verán los usuarios cuando vean las ediciones de uno, dicho perfil puede no revelar la identidad, según la preferencia de cada usuario. Es un poco como un mashup de Friendfeed con Google, pero con la diferencia de que Google puede tomar toda esta información y usarla para mejorar las búsquedas de todos.
Hoy leía algo publicado por @dreig acerca del remove result experimental de Google. En su texto, sostiene que la nueva funcionalidad y su efecto sobre el PageRank podría ser vicioso. Yo tiendo a creer lo contrario. Explicaré por qué:
Me parece extremadamente interesante el remove result, toda vez que creo en la utilidad de las estadísticas. Confío en que si tres o cuatro personas hacen un remove result, no será lo mismo que si un porcentaje significativo de los usuarios lo hace. Por lo demás, dado que el servidor web sabe las IPs de origen, cookies y tal, es fácil (lo he hecho para sistemas de encuestas), eliminar o al menos disminuir enormemente la influencia de votos abusivos.
El PageRank ya es social
Pienso que no debemos tenerle miedo a que Google aumente la sociabilidad de su servicio. Quienes acusan a Google de no tomar en cuenta el eje social están olvidando una de las características más importante de su algoritmo y la razón de su éxito: su sensibilidad a la estructura de la web, que toma en cuenta no sólo el contenido de una página, también da una gran relevancia al contenido del texto que etiqueta los links que apuntan a ella, especialmente si son de otro dominio. Explico:
Cada vez que tu y yo colocamos un link en nuestro sitio, estamos afectando el índice de manera social, probablemente mejorándolo. Que Google proteja su algoritmo me parece natural para su sustentabilidad comercial, y también me parece una buena idea dado que no queremos que haya gente engañando el algoritmo.
Es más democrático e interesante -en vez de facilitar el engaño del algoritmo por unos pocos que lo comprendemos y vendemos nuestra experticia de SEO- abrir a que todos los usuarios "gustemos" o rechacemos resultados, lo cual no hace más que incrementar y masificar el mismo efecto de indexación de links que ya está presente en los resultados.
Dicho efecto es de hecho una característica semántica, pues sin necesidad de "entender" el contenido del texto ni de que esté etiquetada cada palabra, las asociaciones entre páginas -representadas mecánicamente en la web por links- son una estructura de relación entre significados, similar a como opera una red neural (he tocado este punto con mayor extensión anteriormente). Hay una discusión al respecto en Friendfeed.
La radio noticiosa chilena por excelencia, acaba de lanzar una nueva versión de su sitio web, con características innovadoras que posicionan a Cooperativa más cerca de la vanguardia de los medios digitales en .cl
Hay tres aspectos que me parece interesante comentar:
Incremento de granularidad
Desde el punto de vista funcional, la presencia de una abuntante taxonomía de feeds en RSS se agradece enormemente, ideal para quienes ya casi no visitamos los sitios mismos para ver noticias, especialmente si no estamos interesados en todos los temas. La tendencia hoy es que los medios entreguen una oferta crecientemente granular y los usuarios integremos fuentes múltiples en nuestras plataformas preferidas de personalización, en mi caso por ejemplo Google Reader. La nueva propuesta es totalmente coherente con dicha tendencia.
La granularidad también se ha hecho presente en el reproductor de audio, capaz de retroceder el tiempo por meses, aunque es difícil ubicar contenidos que a uno le interesen sin saber el momento exacto en que fueron emitidos (no hay metadata), y el player -al estar basado en Flash- no es accesible desde una mayoría de teléfonos móviles. Un reproductor en Java podría haber sido mucho más acertado.
Por suerte no están basando toda su presencia de audio vía web usando el player en Flash; también están entregando programas en demanda, modalidad conocida como podcast, una excelente manera de utilizar la producción en audio que el medio ya desarrolla.
Portada de tamaño excesivo pero usable
Por el lado del diseño visual, destaca el estilo escandinavo, la larga portada incluye una abundante oferta de contenidos, a la cual se accede haciendo scroll en vez de haciendo click. Ello podría el acceso a usuarios de plataformas móviles, y podría disminuir algunos ejes estadísticos del sitio (menos clicks=menos page views), pero apostando por el consumo simultáneo del audio y de la web resulta una interesante fórmula, conveniente para quien podría ser la audiencia principal: el lector que accede desde su oficina.
Además -cansado como estoy de las portadas sobrecargadas horizontalmente de otros medios- se me hace una agrado leer, a pasar del largo, ya que hay pocos focos de atención de los cuales ocuparse a la vez, y a los seres humanos nos resulta más cómodo ir siguiendo una línea que con la vista recorrer una superficie en dos dimensiones. Por eso se estilan las columnas, desde tiempos del papel.
Entendimiento coorporativo
Sin embargo lo principal, más allá de lo técnico, es que se nota un esfuerzo de Cooperativa por reconocerse como un multi-medio, lo cual -gracias a la similitud intrínseca del periodismo radial con el periodismo web- presenta un tremendo potencial. Bien utilizada, la web le permite a Cooperativa dimensionalizar su oferta de contenidos: abrirla a mayores segmentos de audiencia y ofrecerle además a sus escuchas actuales no estar constreñidos a la unidimensionalidad temporal de su canal radial.
Quizás al sitio le falta un grado mayor de sociabilidad para ser perfecto, para estar totalmente a tono con las tendencias. Pero en me gusta bastante lo que veo, la experiencia de usuario es buena, años luz mejor que antes, por lo tanto es un gran avance.
Da gusto ver la mano de Manuel Contreras y Juan Carlos Camus -dos amigos con los que he tenido el gusto de trabajar- en este hito del periodismo chileno. Esperemos que ahora vayan afinando los bichos, y que la plataforma que están usando (Prontus) pueda soportar el incremento de tráfico que -imagino- han de experimentar.
Mis felicitaciones a Manuel que dirige al equipo, a Juan Carlos que ha estado ayudando a Cooperativa a dar este salto y Oscar Pastén, por la visión que ha hecho posible el resultado, que le aumenta la vara a todos los medios chilenos. Cooperativa nos está llamando a ponernos las pilas.
Rodrigo Guaiquil, que también fue parte del grupo de Medios Digitales en Copesa junto a Manuel, Juan Carlos y quien escribe, ha publicado un interesante post acerca del nuevo sitio de Cooperativa. Similarmente, hay un post de Miguel Paz, que no había visto y tiene un título muy similar al que puse acá, je.
Hola. Hora de contar lo que he estado haciendo últimamente, investigando la tendencia más importante que se ha tomado la Internet durante los últimos dos años, la de las redes sociales, a veces llamada "web 2.0"
Para aprender de su funcionamiento desde la experiencia, me he hecho adicto a las ellas, principalmente a Twitter, sistema al cual me introdujo Rodrigo (@ojopiojo).
¿Qué es Twitter?
A diferencia de otros, no intentaré contestar esa pregunta con definiciones. A estas alturas me resulta equivalente a "¿Qué es conversar? Mejor invito a mirar las conversaciones, para lo cual recomiendo dos excelentes herramientas: Quotably y Friendfeed o ver directamente mi página Twitter.
¿Qué es Friendfeed?
¿Bastará con decir que Friendfeed es a Unix como Twitter es a DOS? Sin duda que no; mejor invitar también a mirar en Friendfeed los perfiles de Leo Laporte y Robert Scoble, dos de los más grandes... ehh... feeders.
Quizás lo más interesante de Friendfeed es su integración con otros servicios, como el mismo Twitter y Disqus. Los mensajes que uno envía en Twitter aparecen en Friendfeed, y las respuestas desde este último llegan de vuelta a Twitter. Algo similar sucede con Disqus, Picasa, Flickr, Jaiku y una treintena de servicios más. El resultado es una plataforma de socialización y conversación que integra todos dichos servicioss, lo contrario al Facebook original. Precisamente la presión de servicios como Twitter y Friendfeed ha motivado a los dueños de Facebook a abrir un poco su plataforma, integrar servicios externos, incrementar la seguridad y otras mejoras que van en favor del usuario.
Así funciona la web hoy, servicios que se interconectan, y vidas que se interconectan, y mediante el enlace de frases como las de Twitter, artículos como los de nuestros blogs, fotos, videos y toda clase de contenido que se entretejen en conversaciones, vamos formando no solamente un lifestream personal (por ejemplo Swurl), vamos creando además un tejido social diferente de cualquier medio que la humanidad ha conocido antes, y parecido a una red neural.
Los efectos "2.0"
Un interesante efecto de dicho tejido -y quizás a lo que apuntan algunos de los que hablan de publicidad, negocios y vida "2.0", es la dificultad para mentir. Uno no puede decir una cosa por aquí y una cosa diferente por allá, porque todas nuestras comunicaciones y acciones en la red -como personas, profesionales, empresas, gobernantes, etc.- van quedando registradas y enlazadas, entonces las incoherencias se notan de inmediato.
Otro efecto es que estamos pasando de una web de lo mio (mi blog, mi diario, mis fotos, etc.) a una web de lo nuestro. Por ejemplo cada evento offline es seguido de pools de fotos, carnavales de posts y extensas conversaciones que incluso han pillado de sorpresa a empresas periodísticas y partidos políticos, que hoy buscan maneras de explotar esta tendencia.
Compartir en vez de controlar
Una tercera tendencia relacionada con el anterior, que tiene revolucionadas a varias industrias, es la de compartir. Antes, la escasez de la información hacía que poseer acceso a ella era un privilegio, y era normal guardarse las "papas", basar decisiones en esa información o cobrar por repartirla. Hoy la tendencia es a compartir y ser un filtro de valor agregado, ya que lo escaso no es la información si no la atención, entonces mientras mejor y más conciso informamos, más valor entregamos y somos premiados con atención.
En este sentido, ha resultado exitoso compartir sobre Twitter noticias que me llegan. Cada vez me siguen más personas. Entonces he decidido abrir cuentas especiales para compartir material sobre temas más específicos:
@usabilidad lleva información sobre la autoría de sistemas de información web, arquitectura de la información, interfaces de usuario y tal,
@canal_mac agrupa notifificaciones sobre noticas relacionadas con el sistema operativo OS X, Apple y el iPhone,
@canal_movil, acerca de telefonía e informática portátil.
El acceso desigual
Es cierto que aún el acceso 'net no es igual para todos. Por eso hay quienes estamos pensando proyectos para el acceso universal. Pero se está haciendo cada vez más evidente que el problema del acceso desigual no tiene relación tan sólo con el acceso físico a los medios, si no con la preparación cultural, llegando a cosas tan básicas como el dominio del lenguaje. Me preocupa que he observado un incremento en la brecha generacional, entre quienes nacimos o crecimos con computadores y redes, y quienes aún se resisten y viven desconectados, no por una cuestión física (el acceso a la 'net en Chile es bastante masivo), si no por una cuestión de uso. Mucha gente usa hoy la net como una forma más rápida de papel.
La invitación a hacerse parte
La resistencia de quienes aún no comprenden que la vida "online" no es menos real ni contrapuesta a la vida "offline", es posiblemente el mayor error posible de sus vidas. Me siento más libre, conectado y realizado comunicacionalmente que nunca antes. Por lo mismo, no puedo hacer otra cosa que invitar a cada uno a hacerse parte, por eso he querido compartir esta experiancia, y seguiré compartiendo cosas que leo.
AyerViernes ha concluido su estudio de usabilidad de diarios online chilenos, realizado por Darcy Vergara y Pedro Arellano. En el tercer informe emitido, se analiza la versión web de La Tercera, y se observa un interesante efecto, resultado de como se ha bombardeado a lectores con publicidad ruidosa.
Leyendo el informe, da gusto observar algunas ideas que con Rodrigo Guaiquil y Juan Carlos Camus proponíamos hace años. La Tercera tiene un buen diseño, que parece salir mejor evaluado que Emol y Lun.
Hay un aspecto en particular que me llama la atención: en La portada el estudio detectó "otro tipo de información textual que cumple con el mismo objetivo de los anuncios". Y lo más interesante de esto es que "este tipo de publicidad fue más vista que los banners de la home, probablemente porque no se asemeja a la estructura de un banner y provee de información que tiene otro nivel de contenidos. Es un tipo de publicidad que no parece tal, sino que responde a cierto tipo de necesidad".
Hace tiempo que algunos venimos sosteniendo la importancia de centrarse en las necesidades del usuario y no en las necesidad de los avisadores. La paradoja del marketing interactivo es que precisamente desde el entendimiento de las necesidades de los usuarios, la comprensión de ellas y el empoderamiento del usuario para la satisfacción inmediata de dichas necesidades, surge la oportunidad para el avisador. Esto lo entiende perfectamente Google.
Propongo que a La Tercera -y todos las demás empresas de noticas que desarrollan su negocio sobre web- les iría mucho mejor disminuyendo el avisaje en su portada, dejando que el usuario -al seleccionar noticias de su interés- granuralice su atención y sea presentado con avisaje más enfocado, en las páginas de los artículos.
Esto -además de usar publicidad contextual en modo texto- lo podríamos venir haciendo desde hace años; en cambio hemos llenado las portadas con banners, enseñándo a los usuarios que la publicidad online es tan inútil y ruidosa como la publicidad tradicional, por eso hoy se ve que el usuario reacciona mejor a cosas que no parecen avisos publicitarios.
Ello presenta hoy un problema ético además: para muchos responsables de sitios que se financian con publicidad, la tentación de disfrazar la publicidad como contenido es grande. Pero sería un error, porque entonces disminuiríamos la confianza al estar traicionando su atención. Debemos lograr que el diseño presente de manera diferenciada lo que es publicidad y lo que no. El desafío es hacer que la publicidad sea tan interesante y usable, que el usuario la quiera leer, porque de lo contrario, siempre la podrá evitar.
Dos noticias recientes me hacen pensar que los días de la 'net anónima y censura y DRM podrían estar contados.
La inminente instalación de legislación antipiratería en Europa, que -siguiendo el ejemplo francés- habilitaría a los proveedores de acceso 'net como vendedores de contenidos y guardianes de la propiedad intelectual.
Mientras, Tim Berners-Lee, creador de la web, dice "gobiernos, científicos y empresas deben hacer más por asegurar que la web se mantenga abierta para todos", informa hoy BBC.
Update: El europarlamento aprobó anoche a las 19:00 seguir adelante con legislación que autoriza, entre otras gracias:
acceso a los datos personales de los usuarios por motivos de seguridad sin su consentimiento,
venta de software con funcionalidad espía destinado a interceptar los intercambios de archivos e impedir la copia de material protegido,
la implementación del "plan Sarkozy", frenar la distribución de contenidos cortando el acceso a Internet a usuarios que descarguen contenido no-licenciado.
La última palabra le corresponderá al Pleno del Parlamento Europeo en septiembre. (fuente).
Quizás la patética euforia de usuarios que bajamos gigabytes de música que no oímos y cine que no vemos, y por otro lado la enfermiza paranoia de las compañías y sociedades de autor, operando bajo la premisa de que todos los usuarios de Internet somos unos delincuentes, son lo que nos ha llevado a esto.
Sería el resultado por un lado de la irresponsabilidad de los usuarios, que no hemos sabido acceder responsablemente a contenidos que no fueron creados para ser gratuitos, y por otro lado de los intermediaros, productores, representantes y autores, que no supimos a tiempo entregar herramientas y estrategias para la sustentabilidad de la industria.
Nótese que me siento parte de ambos grupos.
¿Será que no supimos qué hacer con la libertad?
Es una espantosa hipótesis, con la cual yo mismo no quiero estar de acuerdo, pero no se me ocurre otra explicación ni otro diagnóstico. ¿Tu que piensas?
Si miras el perfil de @cocazero detenidamente, notarás que luego de 15 días desde el primer mensaje, no tiene miles de seguidores, si no -al momento de escribir este comentario- solamente 201. Mientras, @cocazero sigue a 4951 twiteros. Es una proporción interesante: 24 a 1.
Independiente de si se trata realmente de Coca Cola o no, creo que se confirma mi hipótesis de que los internautas preferimos relacionarnos con personas, no con compañías o marcas.
Al encontrarme con un nuevo seguidor (en este momento tengo aproximadamente 600), lo primero que hago es ver cuánta gente le sigue. Como confío en la multitud, cuando alguien es seguido por harta gente, tiendo a creer que escribe de cosas interesantes. Similarmente, si es seguido por poca gente -especialmente si es seguido por menos gente que la sigue- no suelo hacer click en follow. Por lo tanto, para mi la mejor manera de hacer mala publicidad es presentarme un perfil de Tiwtter que sigue a miles de personas pero es seguido por solo unos pocos, mi cerebro automáticamente dice "no".
Sería interesante hallar ejemplos de campañas publicitarias exitosas en Twitter, donde la cantidad de followers supere a la cantidad de following, lo que probaría que la campaña se volvió viral y es llevada por el interés de los usuarios.
Ya. Si. Ahora se dice que Google va a indexar webs hechos en Flash. Okey, yeah baby. Me carga Flash igual. Pero... espera ¿qué le va a pasar a Sliverlight?
¿Quién con medio SEO de frente haría contenido web en Silverlight, si con Flash está la ventaja de la indexación? Así es, nadie. Google 1, Microsoft 0.
El otro día intentaba explicarle a un amigo diseñador el concepto de usabilidad.
No era fácil. Recordaba -por ejemplo- la escena del tablero de control de la cabina Dónde Está el Piloto, esa donde el jóven heroe de la película entra en pánico mirando todas las perillas, diales, botones, palancas, etc.
Y entonces irónicamente vino Telefónica e hizo lo que esa compañía no suele hacer, logró hacer que de alguna manera todo fuera más sencillo.
La frase "doesn’t understand the value of social media" parece resumir la opinión de Stan Schroeder, columinsta de Mashable, acerca del documento Reduce Bounce Rates: Fight for the Second Click, de J. Nielsen.
Mashable publicó hoy el artículo de Schroeder, con el cual me siento bastante de acuerdo:
¿Será que la vieja escuela del diseño web aún no ha entendido que la red debe ser concebida como un todo, y no desde la visión parcial del dueño de un sitio?
Voy entendiendo hoy que el link es la moneda de la economía de la atención.
Quizás analizándo con estadísticas de comercio electrónico tradicional, en el contexto del intercambio de dinero, se vería que Nielsen tiene razón. Si un sitio vende un producto, la gente que llega por Digg seguramente comprará poco. Pero viéndolo desde la economía de la atención, no tiene razón; el page view de alguien que llega por Digg, por motor de búsqueda o desde un bookmark es igual de valioso.
Personalmente, no me perturba que alguien -desde un buscador tradicional o sitio de noticias sociales- llegue de manera directa y granular al contenido que le interesa en mi sitio y luego siga su camino, continuando su lectura "horizontal" de la web. A dicho lector le aportamos valor, sin obligarle a pasar por varias páginas para llegar a lo que necesitaba.
En el artículo, Schroeder nos hace ver además que si el lector llegó por medio de un sitio social y está interesado, hay una alta probabilidad de que se inicien conversaciones a partir de la mención de la URL, sobre plataformas sociales como Twitter, Friendfeed (y Facebook), aumentando la atención sobre nuestro contenido y generándose tráfico adicional en nuestro beneficio.
Las plataformas sociales también son indexadas por motores de búsqueda, entonces los vínculos sociales son buena fuente para SEO (sigla en inglés para Search Engine Optimization o Optimización para Motores de Búsqueda), con la consiguiente generación de valor en tráfico futuro, que se suma al tráfico viral de corto plazo que generan en el momento inicial.
Nótese la diferencia entre las portadas web de lanación.cl y emol.cl ¿Será necesario explicarlo?
Hoy se produjo una de las noticias más importantes de la década en Chile, en el ámbito de los derechos humanos: Se condenó al general en retiro Manuel Contreras a doble cadena perpétua, por crímenes cometidos durante la dictadura de la cual formó parte.
La cuidadosa decisión editorial en Emol.cl, de no destacar la noticia y -en la noticia relacionada que aparece en portada no consignar al condenado- no pasó inadvertida, generándose una intensa conversación al respecto en Twitter, Freiendfeed y otros sistemas de redes sociales, que hoy marcan la pauta real, el pulso de las noticias que le interesan a las personas.Estoy de acuerdo con Roberto Arancibia, imprensentable.
Estoy probando Disqus, creado por Daniel Ha y Jason Yan, de San Francisco, CA, es un sistema que permite crear y personalizar foros de discusión integrados a casi cualquier plataforma de comunicación web, con ventajas como threading (jerarquías, comentarios a los comentarios), feeds por usuarios, filtros, etc.
Una de las cosas que más se le critica a Google/Blogger es su precaria plataforma de comentarios, que se ha quedado atrás en relación a prácticamente todos los demás sistemas de gestión de contenidos, desde los CMS más grandes hasta los sistemas de blogging más sencillos han incorporado mejoras tan básicas como incrustar el formulario de comentarios a cada post, para ahorrar un click al comentante.
En los últimos meses, Disqus ha visto un crecimiento meteórico. Posiblemente sea el sistema de gestión de comentarios estándar de facto, similar a como Twitter es el microblogging por excelencia, Google es el buscador líder indiscutible, etc. Parte del éxito de Disqus se debe a su excelente soporte y a su integración con Friendfeed, Twitter, Plaxo y Facebook.
Así que le daremos una oportunidad a este sistema, a ver qué tal fluye la conversación.
Hace algunos días propuse un modelo para financiar una Internet móvil pública en Chile sin necesidad de que el estado invierta grandes cantidades de dinero. Ahora además creo que dicho esquema puede ser la soulción para el problema de las normas de TV y radio digital.
Si implementamos un acceso gratuito a la red IP para cada ciudadano, dicha red puede llevar todo tipo de servicio incluyendo Televisión. Si bien la TV sobre IP presenta algunos desafíos para grandes audiencias, la tecnología que permite escalar audio y video en vivo a grandes audiencias ya existe, se llama IP multicasting y la NASA la viene usando desde hace más de una década.
Se trata de una tecnología abierta que, de implementarse en una red IP pública, permitiría escalar la radio y la televisión por Internet a todos los usuarios de una red. El costo es bajo, el beneficio es indiscutible y se solucionaría de una buena vez el problema de la norma de TV digital.
Por otra parte mi tecnología 4G preferida, LTE, incluye una modalidad llamada Multicast Broadcast Single Frequency Network, que permite en territorios determinados incluir streams de audio y video (que es lo mismo que decir radio y TV), como solución adicional al IP multicasting.
Hay consenso sobre la importancia del caracter móvil que el público espera de la la TV digital. En los hogares, la gente que quiere TV digital y que puede costear un televisor de alta definición ya tiene -o tendrá muy pronto- acceso a TV digital via las empresas de TV cable o satelital.
Pensándolo de esta manera, se hace evidente que la discusión de DVB-T vs. ISDB-T vs. DMB-T vs. ATSC A/53 está quedando obsoleta. Quizás vamos a terminar felicitando a la SubTel por no haberse decidido por una de dichas normas.